03 — Ritmo y tonoVídeo de marca, hecho con código
Lo que dice el vídeo
- Todo empieza marcando el tiempo.
- Marcar el tiempo es el método. Entregas cada semana, alcance y precio cerrados.
- Afinar hasta que no hay ruido. Medir, comparar, corregir.
- Inteligencia artificial, software y producto, marca y diseño, rendimiento y cumplimiento.
- Ritmo y tono, juntos: música.
- Kalacala. Tecnología afinada.
Un vídeo de marca escrito como una partitura
36 segundos de motion graphics para Kalacala, generados con código: la imagen, fotograma a fotograma; el sonido, sintetizado desde la misma partitura. En tres lenguas y tres formatos.
La ficha
- Cliente
- Kalacala, el propio estudio.
- Qué hicimos
- Guion, motion graphics, diseño de sonido y la sala de la web donde se ve.
- Formatos
- 16:9, 4:5 y 9:16, en castellano, catalán e inglés: nueve versiones.
- Herramientas
- Canvas en Chrome sin interfaz, ffmpeg y Python. Sin After Effects ni música de archivo.
- Año
- 2026.
El nombre de la casa ya era una partitura: KA·LA·CA·LA, cuatro sílabas, cuatro tiempos. La A tiene forma de metrónomo, y la A también es una nota, el LA de 440 Hz con el que afina una orquesta. El vídeo cuenta eso y nada más: el ritmo, el tono y la música que hacen juntos.
No hay proyecto de After Effects ni música de archivo. Un fichero —la partitura— dice qué pasa en cada tiempo a 112 BPM; la imagen y el sonido lo leen los dos, así que no pueden desincronizarse.
Cómo está hecho
Un solo fichero manda. Diecisiete compases a 112 BPM: dónde empieza cada movimiento, la curva con la que se afina la nota, los cuatro acordes y la melodía. Si cambia, cambian a la vez la imagen y el sonido.
Cada fotograma es una función del tiempo. Se dibuja en canvas dentro de Chrome sin interfaz: 1.093 fotogramas por versión, calculados, no animados a mano. El logotipo sale de la misma geometría que la web.
Sintetizado desde la partitura. El batido del principio es real: dos notas, a 440 y a 444 Hz, que se afinan hasta sonar como una. Después, cuatro acordes —F, Dm7, B♭maj7 y C6—, uno por disciplina, y los cuatro llevan dentro el LA afinado.
Recompuestos, no recortados. El vertical no es el horizontal reescalado: los titulares se ajustan a cada lengua y todo lo que se lee queda dentro de la zona segura de Instagram.
Su propia sala. Se sirve desde el dominio, sin reproductores de terceros. Los controles son la partitura del vídeo: cuatro movimientos como capítulos y diecisiete compases. Nada se descarga hasta que alguien pulsa.
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Las cifras
- 36,4 sde vídeo, 17 compases a 112 BPM
- 9versiones: tres lenguas, tres formatos
- 1.093fotogramas por versión, cada uno calculado
- 4 Hzde batido al empezar; 0 al afinar
- 17 KBpesa el póster en la web
- 0pistas de música de archivo
Medidas en los ficheros del proyecto, no estimadas.
Lo que no se enseña
La primera versión duraba sesenta segundos y la afinación molestaba. Las dos notas llevaban armónicos, y los armónicos también baten —al doble y al triple de velocidad—, justo donde el oído lo nota como aspereza. Se rehízo con senos puros, la segunda nota más suave y un batido de 4 Hz en lugar de 8: ahora se oye un vaivén que se apaga. Y se quitaron veinticuatro segundos: cuatro disciplinas son cuatro compases, no ocho.
Hay un detalle que nadie verá y que costó más que cualquier efecto: la A se dibuja desde el vértice por los dos lados a la vez. Dibujada como el glifo, que empieza en una esquina, le faltaba esa esquina hasta el último fotograma y aparecía de golpe. Por eso la varilla del metrónomo nace justo donde se cierran las dos mitades.
¿Hablamos?
Cuéntanos qué te roba horas — o qué quieres construir.
